Dieta
DIETA
El control de la ingesta es parte fundamental del tratamiento de la diabetes tipo
1 para prevenir las complicaciones tanto agudas (hipoglucemia) como crónicas
de esta enfermedad. .
Los requerimientos nutricionales de los niños con
diabetes son muy similares a los de los niños de la misma edad no
diabéticos
El aporte energético ha de ser suficiente para garantizar
un crecimiento adecuado, pero nunca excesivo para prevenir la obesidad que
acompañada de la diabetes incrementa el riesgo cardiovascular. La educación
nutricional requiere un esfuerzo coordinado de todo el equipo diabetológico con
un papel especial para el especialista en dietética. Actualmente se tiende a
realizar dietas más liberalizadas tras la adecuada educación del diabético, que
aprenderá a ajustar su aporte alimentario y su pauta de insulina para obtener
un control metabólico adecuado
La dieta debe ser equilibrada e individualizada según el tipo de tratamiento
insulínico, el peso del niño y la actividad física. Las tomas han de ser regulares
y es conveniente en algunos pacientes una toma extra antes de acostarse
(adaptada al nivel de glucemia en ese momento) para prevenir la hipoglucemia
nocturna.
Los hidratos de carbono deben ajustarse a las características de cada paciente.
Para facilitar el manejo de los hidratos de carbono se ha creado el concepto de
ración (13) .
Una ración de un alimento es el peso de éste que aportará 10
gramos de hidrato de carbono. De este modo se calcularán el número de
raciones diarias necesarias para cada diabético y su distribución a lo largo del
día, permitiendo el intercambio entre distintos alimentos siempre que se
mantenga el número total de raciones.
La sacarosa puede proveer al organismo de aproximadamente un 10% de la
energía total.
En el diabético ha de estar incluida en las distintas comidas ya
que de este modo no causa hiperglucemias.
Su aporte de este modo puede
tener un papel beneficioso desde el punto de vista psicológico en el paciente.
Sin embargo, las bebidas azucaradas ó los dulces deben estar prohibidos ya
estos productos si causarán hiperglucemias significativas de difícil control. El
azúcar se podrá usar en la prevención y tratamiento de las hipoglucemias antes
y durante el ejercicio(14).
Dentro de la adecuada alimentación del diabético, lo mismo que de cualquier
niño, se debe garantizar el aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes para
un correcto desarrollo; por ello se recomienda el consumo diario de al menos
cinco raciones diarias de fruta y verduras (Figura 5). La fructosa en la mayoría
de los casos no produce grandes elevaciones de la glucemia, sin embargo en
exceso puede producir niveles elevados de triglicéridos.
Clinica de Oxigenación Hiperbárica del Valle